Francisco Feria (sordociego desde los 10 años) vive solo, tiene dos hijos y hace una vida completamente independiente. Su historia, lejos de ser dramática, es un ejemplo de integración y lucha diaria.
Créditos: Adriano Morán
Las manos son los ojos y los oídos de un sordociego. Se comunican con el mundo gracias a dos sistemas básicos: el dactilológico y la lengua de signos apoyada.
Créditos: David Tesouro / M. Fernández / A. Morán
La historia clínica de la sordoceguera se remonta a mediados del siglo XIX. Aún hoy, los enfermos enfrentan grandes dificultades para conseguir ayudas y comprensión por parte de la sociedad.
Créditos: Miguel Fernández / A. Morán
El día a día de un sordociego
Francisco Feria (sordociego desde los 10 años) vive solo, tiene dos hijos y hace una vida completamente independiente. Su historia, lejos de ser dramática, es un ejemplo de integración y lucha diaria.
El lenguaje del tacto
Las manos son los ojos y los oídos de un sordociego. Se comunican con el mundo gracias a dos sistemas básicos: el dactilológico y la lengua de signos apoyada.
Una enfermedad incomprendida
La historia clínica de la sordoceguera se remonta a mediados del siglo XIX. Aún hoy, los enfermos enfrentan grandes dificultades para conseguir ayudas y comprensión por parte de la sociedad.